Archivos para 2/01/08

02
Ene
08

El Ascenso del Ser Fresa

La gran diferencia entre un niño y un adolescente es el vacío de identidad. Cuando se és niño, la máxima preocupación radica en cómo poder extender los placeres egocéntricos (el juego, la comida sabroza, el descanso…) lo más posible, sujeto a las restricciones del entorno; en cambio, cuando se empieza la adolescencia, ya no sólo importa el ello satisfecho, sino también la posición del yo en el mundo externo de significados y significantes (el auto-acotamiento del super yo). Es por esto que en la adolescencia las identidades logran su máxima diferenciación, ya que lo implican ”todo”. Así, en el caso mexicano existe toda una revolución contraculturar de identidades 100% juveniles: punks, ravers, skatos, cholos, darks, góticos, etc., etc., etc. (ver -el clásico- ”La Contracultura en México” de José Agustín). Y como a toda acción hay una reacción, existe también la contrarevolución: el grupo fresa, que -busco objetividad- según Wikipedia se define como jóvenes que son o aparentar ser superficiales.

El adjetivo fresa, aparece en México en la década de los setenta, usado como término despectivo para nombrar a los -entonces pocos- jóvenes conservadores que no participaban en alguno de los movimientos identatarios juveniles de aquellos días. El término es adoptado tras la canción Strawberry Fields Forever (Campos de Fresas por Siempre) de Los Beatles en la que, entre otras frases del estereotipo fresa, dice:

“Vivir con los ojos cerrados es fácil,                                
entendiendo mal todo lo que se ve.
Se está poniendo difícil ser alguien
pero todo se resuelve,
no me importa mucho”.

(letra y traducción juntas en: http://rolastraducidas.metropoliglobal.com/2/strwfields.htm)

Me llama mucho la atención como este grupo ha visto extendida su influencia entre los jóvenes de nuestro país, incluso hasta llegar a su barroca figura en el bling bling. Para que esto ocurra hay 3 posibilidades: (1) que el término haya cambiado de significado a lo largo del tiempo (ajuste de la oferta); (2) que las condiciones de la sociedad hayan cambiado (factores exógenos); o (3) que los adolescentes ya no requieran de movimientos identatarios (ajuste de la demanda).
Me inclino por una reducción en la demanda de identidades contraculturales (por lo tanto más fresas), aunque destacó que, a pesar del empeoramiento de las condiciones sociales (tras la caída del estado benefactor), los conservadores (¡¡y no los revolucionarios!!) han aumentado. Resulta, entonces, una cuestión aún más profunda el saber por qué los jóvenes han dejado de buscar identidades contrasistema y han encumbrado a la -ahora ya- identidad fresa….
¡¡¡¡¡¿Y soy rebelde porque no sigo a los demás?!!!!!




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