15
Feb
08

Por Un Toreo Justo.

(Gracias Marcelo)

El destino de un toro, al igual que el de todos es morir. Sin embargo, hay miles de personas en el mundo quejándose por una forma particular de muerte del toro: la tauromaquia. Yo soy uno de ellos y pienso que este “deporte”es una muestra de lo poco que ha avanzado la civilización y el hombre (recordar la tauromaquia en Creta). En una discusión sobre el tema, un amigo defendía a la Fiesta Brava con un argumento que llamó mucho mi atención: “a nombre de los toros del mundo, es necesario que se les dé una oportunidad de salvación, eso es el toreo”. Y esto se debe a que no todos los toros mueren en el ruedo, existe la remota posibilidad de ser indultados y convertirse en semental por el resto de sus vidas.

El planteamiento es interesante y parcialmente cierto, falta calcular la utilidad esperada del toro promedio. Supongamos que los toros responden positivamente a la vida y al placer, y negativamente al dolor y a la muerte, por lo que: vivir placenteramente (VC) es preferido a  vivir (V), que a su vez es preferido a morir (M), pero morir con dolor (MD) es peor que sólo morir. Asumamos que la probabilidad de ser indultado es de α —y la de morir dolorosamente es de (1-α). Además, estandarizaremos la vida de un toro que no es toreado y le asignemos un valor de 0; su vida normal tiene un valor positivo que se contrarresta con el valor negativo que tiene una muerte sin violencia. Así, un toro enfrenta una apuesta en el siguiente sentido:

Utilidad Esperada al ser toreado= UET = α (MD) + (1-α) (VC).
Utilidad Esperada de no ser toreado= UEN = V -M = 0.

Para que dicha apuesta sea justa (asumiendo que los toros son neutrales al riesgo), es necesario que la Utilidad Esperada al ser toreado sea igual a la Utilidad Esperada de no ser toreado. Tras algunos despejes simples obtenemos que:

UEN=UET  óVC= (α/1-α) (-MD)

El coeficiente (α/1-α) no es otra cosa más que el número de toros que morirán por cada toro que sea indultado; es decir, si la probabilidad de morir en el ruedo (α) es de 0.99, el coeficiente (α/1-α)= (0.99/0.01) = 99 toros morirán, en promedio, por cada uno que sea indultado. Para que la fiesta brava sea justa con los toros, es necesario que el toro indultado reciba una vida de semental lo suficientemente placentera como para equivaler al dolor sufrido por todos aquellos que no lograron sobrevivir al ruedo.

Propongo a los empresarios interesados en la justicia animal que cada plaza de toros ofrezca una bolsa garantizada al toro que sea indultado: darle un valor monetario al sufrimiento de un toro en el ruedo (sugeriría un pocentaje de las entradas)  e ir contando cuántos toros no logran salvarse, para que el primero en ser indultado reciba el equivalente positivo del sufrimiento de sus colegas desafortunados.

Es así como sigo en contra de la tauromaquía, no sólo porque es inhumana, sino porque es sin duda alguna injusta, como ha quedado demostrado. Y aunque el esquema aquí propuesto se llevara a cabo, seguiría en contra de la fiesta brava, pero entonces, no podría decir que lo hago por el beneficio de los toros.

Toros 


3 Respuestas a “Por Un Toreo Justo.”


  1. Febrero 15, 2008 a las 6:00 pm

    Gran desarrollo amigo mío. Argumentación sólida y, por si fuera poco, interesante.

    Únicamente hago una aclaración de a pie. Parte de mi planteamiento es que UEN no es cero.
    Ya sea por un V – MD en los rastros. O si se hace por contraste, una vida menos placentera que la de los toros de lídia (PV): PV – M. -Hasta que llega el día.

    De ahí mi crítica a los vegetarianos que critican la fiesta brava.

    ¿Te acuerdas de Gladiador?… Fuera de los choros de alta traición de Russel Crowe, su dueño había sido gladiador, y ahora llevaba una vida de glamour y elegancia.

    Arriesgada mi analogía pero por ahí se puede seguir.

  2. Febrero 23, 2008 a las 7:20 pm

    Muy bien humberto, te he incluido en lista de blogs. Saludos

  3. Febrero 23, 2008 a las 7:32 pm

    Sólo una cosa, coincido en que UEn no es cero, pero se puede resolver fácilmente. También pienso que el supuesto de que son neutrales al riesgo es un poco aventurado, pero creo que no podremos hablar con los toros para que lo confirmen (en tlaxcala las vacas leen). Y falta la otra parte, la demanda de los aficionados… aun cuando es puede resultar primitivo, la gente llena las palzas por el asunto de que con la misma remota posibilidad de que el toro sea indultado, los toreros pueden morir en el ruedo. Ver como el hombre se enfrenta a la bestia, aun cuando está castigada es la reminiscencia de ¿nuestra? lucha contra la naturaleza


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