El anillo periférico es el estacionamiento más grande del mundo. La vía rápida favorita de los chilangos de la Ciudad de México, en viernes de quincena y con lluvia, se convierte en una magna obra de los límites de la arquitectura y la ingeniería mundial. El día de hoy a esas fatídicas condiciones, agréguenle que es viernes 13. Pasé casi 2 horas para recorrer 25 kilometros de periférico y no todo fue tiempo perdido, encontré una estrategia correcta:
Si suponemos que los embotellamientos consisten en la imposibilidad de avanzar porque hay varios vehículos en frente de tí, y la estrategia óptima es buscar esquivarlos, entonces podemos decir que el tráfico se distribuye de manera uniforme a lo largo de todos los carriles. Es por lo tanto predecible que sin importar que carril tomes, el tiempo que pases en el embotellamiento será el mismo. FALSO.
La cantidad de vehículos al empezar a formarse el embotellamiento si es constante en cada carril, sin embargo, la impaciencia hace que los automovilistas prefieran estar cambiándose al carril que avanza más, hasta que -la demanda por más velocidad iguala a la oferta de nuevos espacios- se alcanza el nuevo equilibrio. Cambiarse de carril se convierte, pues, en una inversión de riesgo, en la que los rendimientos los concentran los que tienen información privilegiada, es decir, los que transitan muchas veces la misma avenida. Si eres un novato, es muy posible que al cambiarte de carril, avances más rápido pero sólo por un tiempo limitado y que tras 5 minutos observes como tristemente el vochito azul que iba muy atrás de tí, te rebasa por tu carril inicial. El equilibrio para muchos automovilistas es, entonces, quedarse en el carril de alta, por ser el que historicamente (por algo es de alta velocidad) va más rápido.
Desde la memoria de los automovilistas podemos encontrar la estrategia correcta: el primer carril de alta -al menos en el periférico- es el que suele ir más lento, porque es por este carril que entran y salen hacia otras avenidas. En medio del embotellamiento si te mantienes en este carril, a pesar de que en las entradas disminuirá tu velocidad promedio, en el mediano plazo avanzarás más rápido, por la sencilla razón que la mayoría de los conductores -impacientes- prefieren no ocupar este carril. En el balance final son más los autos que se cambian de carril y salen hacia la lateral que los que entran y deciden quedarse en el carril de baja velocidad.
Yo sé que no suena muy lógico, pero los invito a que tomen esta estrategia y usen como referencia a los vehículos que llevan a su lado. También creo que la estrategia pierde validez si en su camino hay gandallas que quieren salir desde el segundo carril, ya que esto detiene por completo el flujo de vehículos, algo que en los otros carriles no pasa. Espero sus comentarios, porque sé que juntos, mis queridos lectores, encontraremos la estrategia correcta para vencer al Periférico con lluvia y en viernes de quincena