No es que quiera exhumar muertos o que sea necio, pero a propósito de una de las películas más taquilleras de este otoño, cabe este comentario. Luis Manbdoki en una película muy bien realizada, desentraña desde una versión obviamente parcial lo ocurrido el 6 de julio de 2006 y deja en claro, desde el título, su versión: hubo fraude.
A destacar el poder que logra una buena sucesión de imágenes: al estilo de Michael Moore, lleva al espectador a la empatía con López Obrador y al encabronamiento total con instantes tan representativos como el del Cardenal Norberto Rivera bendiciendo, en una reunión de empresarios, al “invitado especial” Carlos Salinas de Gortarí; o al de López Obrador entrevistado (con ojo Remi y todo), afirmando que aún cuando sabía que la resistencia civil pacífica podía no tener un resultado significativo, la prefirío a incitar a la más mínima violencia.
Y es posiblemente este último punto el que quiero destacar: tanto en el documental de Mandoki como en el libro del mismo AMLO (La Mafia nos Robó la Presidencia) , López Obrador muestra su perspectiva el 10 de julio: con un resultado en contra y la gente desconfiada a la espera de las órdenes de su líder. Si aceptaba el resultado, abandonaba al movimiento y este podía tornarse violento y terminar mucho peor, si no lo aceptaba, ¿cuál sería la forma correcta de mostrar firmeza sin violencia?
Invito a todo aquel interesado en política a que ofrezca una mejor alternativa al ahora conocido cierre de Reforma. Creo que estando en sus zapatos, hubiera optado por lo mismo.
Por último, regresando a la película, la recomiendo ampliamente, no por la veracidad de sus hechos o sus innovadoras conclusiones, sino porque en estos tiempos de la preponderancia de la imagen, para tener un juicio correcto, es necesario conocer la versión de todos y en un formato comparable. Esta película ofrece la realidad que observan el 40% de los mexicanos que siguen pensando que hubo fraude y el 30% que siguen teniendo una buena imagen de AMLO.