Etiqueta agregada: ‘vida urbana

10
Jun
08

II

Apúrate cabrón, que tenemos 20 minutos en lo que regresa el vigilante…
No escojas cabrón. Sólo llévate todo lo que puedas.

¡Órale!, ¡¡¡clávalo en el triciclo y ya llégale!!!.. 

¿Cómo ve doña Juanita?, mire todos los enlatados que le trajimos para su tienda, ¿cuánto nos va a dar por ellos?..
Ahí se los dejamos y namás no sea macana con la gente y déjeselos más baratos, no se quiera manchar con las ganancias porque si no, va a haber que se le regresa.
(…)

-“No tía, le juro que ahora sí ya entendí, déjeme pasar a su casa, va a ver que ya busco trabajo y no le fallo, en serio”.
- “’Ta bien mijo, ándele, deme su ropa y métase a bañar”.

(…)

¡¡¡No mames, dónde está mi ropa!!! No puedo salir con estas pinches chanclas y en calzones. ¡Me lleva la chingada!

(…)

Órale pinche Maik, ve que Doña Juanita te manda estos tenis, doña Lulú te manda estos pantalones y la Karla te manda esta playera… Ya póntelos en chinga y vámonos a dar el rol, que hay un pinche candado que no podemos tronar en el puto centro comercial nuevo ése…
Vox Populis Vox Deus.

08
Jun
08

Basada en Hechos Reales

I

Empezaron robando frutsis… ¿el motivo? (1) podían hacerlo, (2) desmadre, (3) eran populares porque podían regalar frutsis, (4) eran más cabrones que a los que les habían robado.

Lo corrieron de la escuela. Su madre en la desesperación de ver como su hijo se convertía en un vago, y en la imposibilidad de faltar a trabajar, tomó medidas radicales. Lo amarró a la cama; con una larga cadena, que tuviera por un lado su pié y por el otro la base de la cama, con la suficiente cadena como para alcanzar la cocina, el baño, la tele, pero no la salida….

Pero para que son los amigos si no para ayudarse. Tras 3 días de intentar liberarlo, un pié tremendamente hinchado por los martillazos, varias seguetas rotas y un sinnúmero de pasadores descompuestos, él está libre.
- “agúantante güey, que ya casi, nomás jalo más este pinche paliacate y ya quedas… Agúantate, aguántate, aguántate”.

- “No mames… nel, ¡ahhh!”.

- “Ves cabrón, te dije que sí funcionaría”.
Ya aprendieron a abrir candados. Tenían 10 años.




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